CEMBADA: Zanja en cada uno de los lados de un camino o tierra de labranza para recibir y desaguar las aguas (DEL VOCABULARIO PARAMES).
De igual forma que la "Cembada" este BLOG va recibiendo las aguas de mis impulsos e ideas.

miércoles, 14 de julio de 2010

Viaje a Vitoria

El viernes 9 de Julio,al terminar el trabajo, salimos de viaje hacia Vitoria. Íbamos con la duda de qué nos encontraríamos, aunque ya nos habían dicho que era una ciudad muy bonita. 
De lo que no teníamos duda era de la acogida que íbamos a tener por parte de nuestros primos Mikel y Mertxe, él leones (como yo y mi primo) y ella vitoriana (su mujer), que nos acogieron en su bonita casa.
El viaje no nos resulto pesado, tres horas, recorriendo la autovía hasta Burgos y después la autopista hasta Vitoria. 
Al llegar nos estaban esperando Mikel y Mertxe y subimos a su casa donde cenamos, conocimos a Maite (la hija de Mertxe) y estuvimos de tertulia hasta avanzada hora de la noche.
El sábado nos tenían preparada la salida para conocer la parte antigua de Vitoria. ¡Una preciosidad!. Mediante uno de esos trenecitos, que te dan una vuelta por las zonas turísticas, recorrimos parte de su casco histórico; pero recomiendo que esto se haga en el "autobús de San Fernando" (un ratito a pie y otro andando) como así lo hicimos después.

"Plaza de la Virgen Blanca"

"Plaza del Machete"

Una vez recorrido el casco histórico había que reponer fuerzas y nos llevaron a varios bares donde pudimos degustar unas exquisitas tapas que nada tienen que ver con lo que conocemos por León. Pura ingeniería gastronómica y nada cara.
De vuelta a casa nos esperaba otra sorpresa gastronómica, un bacalao para chuparse los dedos, cocinado por una cocinera vasca sin igual: "MERTXE". Y los vinos elegidos: muy buenos.
Después un poco de charla y a dormir la siesta.
Una vez reposada la comida y relajado el cuerpo del paseo matinal, nos dispusimos a otro paseo por la ciudad, que esta llena de zonas verdes cada dos pasos. Conocimos el Boulevard de Vitoria (grandisimo centro comercial),

el cementerio antiguo que se encuentra en plena ciudad y el famoso restaurante "EL PORTALÓN" situado en pleno casco histórico y donde fuimos invitados a una estupenda cena por nuestros cicerones.


Terminamos las noches en una terraza de la Plaza de la Virgen Blanca y de ahí a casa, a dormir.
Y llego el último día en Vitoria, durante el cual nos enseñaron la Vitoria nueva, con un recorrido en coche y con el cual pudimos comprobar que no sólo era bonita la parte antigua sino que el conjunto total es precioso.  Da una envidia sana lo bien estructurada y diseñada que está, a parte de las diversas ayudas a las que pueden acceder sus  habitantes.



Recorrimos también sus polígonos industriales, vida sin duda de esta ciudad, lleno de importantes empresas como MICHELIN, MERCEDES, etc.

Tras la estupenda comida (increíbles chuletones), cocinada  por nuestra anfitriona Mertxe, llego el momento de volver a León.
Muchas gracias por vuestra hospitalidad y hasta pronto.


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