CEMBADA: Zanja en cada uno de los lados de un camino o tierra de labranza para recibir y desaguar las aguas (DEL VOCABULARIO PARAMES).
De igual forma que la "Cembada" este BLOG va recibiendo las aguas de mis impulsos e ideas.

miércoles, 23 de junio de 2010

SESAMO

SESAMO.

Hace tiempo que vengo consumiendo sesamo, en desayuno y cena. En desayuno junto al liquido obtenido del Kefir de agua (en otro momento hablaré de él) y por la noche mezclado con yogur.
Una vez adquiero la bolsita de semillas (en cualquier herbolario) las muelo y eso es lo que utilizo.
El descubrir este producto se lo debo a mi hermana y por eso hoy quiero dedicarle este articulo e indicaros que es el sesamo y sus propiedades y usos.



DESCRIPCIÓN:
El sésamo o ajonjolí (Sesamum indicum L.), es una planta de la familia Pedaliáceae y  del orden Lamiales. Planta herbácea que alcanza hasta 1,5 metros de altura.
Es originario de la India y de África.
Hay muchas variedades que producen semillas de distintos colores: negras, marrones y blancas (que dan un aceite más fino y de mejor calidad).

Composición nutricional
Posee un elevado porcentaje de proteínas,  además de ser rico en metionina, un aminoácido esencial. Las grasas que contiene son grasas insaturadas, grasas buenas. Esto junto a su contenido en lecitina confiere al sésamo la virtud de contribuir a reducir los niveles de colesterol. Su aporte en lecitina supera en cantidad a la soja. También destacan sus altos niveles de calcio, hierro, así como de zinc.
Por cada 100 gramos de semillas de sésamo crudo:

    * 598 calorías (Kcal)
    * 20 g de proteína
    * 58 g de grasas insaturadas
    * 670 mg de calcio
    * 10 mg de hierro
    * 5 mg de zinc
    * vitaminas de los grupos B (B1 o tiamina y B2 o riboflavina, B3, B5, B6) y E (tocoferol), que es antioxidante y responsable de los siguientes procesos orgánicos: retardar el envejecimiento, reducir la tasa de colesterol, eliminar los metales tóxicos, mantener el tono muscular y nervioso, la fertilidad, la virilidad y el índice de coagulación.

Contiene lignanos incluyendo sesamina, un fitoesterógeno con propiedades antioxidantes y anticáncer. Los antioxidantes del sésamo han demostrado producir los siguientes efectos: retardan el envejecimiento celular, prolongando la vida útil de las células; actúan contra hongos y bacterias; inhiben el desarrollo de células cancerígenas; poseen acción antiparasitaria; eliminan radicales libres, interrumpiendo procesos de oxidación celular; se potencian con la vitamina E (alfa tocoferol) presente en la semilla, mejorando su absorción en el organismo y, en consecuencia, su acción antioxidante.
Entre los aceites comestibles de seis especies, el aceite de sésamo tiene el máximo contenido antioxidante. Las semillas de sésamo también tienen fitoesteroles asociados a reducidos niveles de colesterol en sangre, y no contiene cafeína.
Las semillas de sésamo poseen altas cantidades de fibra, por lo que su consumo resulta beneficioso para la regulación de la función intestinal. Además de la fibra insoluble, están los mucílagos presentes en la semilla, los cuales le confieren una suave acción laxante y un importante efecto protector de la flora intestinal.

Comercialización
La forma más común de adquirir y consumir el sésamo es en forma de semillas. Éstas pueden estar ya incluidas en productos como el pan tostado o las galletas de sésamo, o bien pueden añadirse a gran variedad de platos. Resultan exquisitas en ensalada y en platos de pasta o arroz. Suelen venir tambien en el pan de hamburguesas.
Otro de los modos más frecuentes de encontrarlo es en aceite. Éste se obtiene a partir del prensado en frío de las semillas. Conviene tener en cuenta que para poder aprovechar todas las propiedades que el aceite de sésamo posee es importante comprarlo sin refinar.
Existen muy diversas formas de incluir el sésamo en la dieta, como por ejemplo en forma de tahini, una pasta de sésamo de consistencia cremosa muy sencilla de preparar, en forma de gomasio, nombre que recibe la sal de sésamo, o como salsa de sésamo, apta para acompañar casi cualquier tipo de alimento gracias a su suave y agradable sabor.

Usos
Actualmente, las semillas de sésamo son una de las semillas oleaginosas más utilizadas en la cocina y repostería internacional, sobre todo en la oriental.
Se trata de un alimento de gran calidad, alcalinizante de la sangre, energético, mineralizante, reconstituyente muscular y nervioso, potenciador de la memoria y las facultades intelectuales, protector circulatorio y laxante. Indicado en estados carenciales como osteoporosis, debilidad ósea, pérdida del cabello, caries, encogimiento de las encías y debilidad pulmonar.
Útil frente a problemas nerviosos: agotamiento, estrés, pérdida de memoria, depresión, irritabilidad, insomnio. Es un excelente complemento nutritivo para personas sometidas a gran actividad mental o intelectual. También ayuda a soportar exigencias físicas: prácticas deportivas, embarazo, lactancia o períodos de convalecencia.
Su capacidad de disminuir el colesterol en sangre lo hace indicado en arteriosclerosis, prevención de infarto de miocardio y de trombosis arterial. También es útil en casos de hemorroides e irregularidades menstruales (amenorrea y dismenorrea.
El uso del aceite de sésamo esta poco difundido. Es un aceite de gran calidad y sobre todo de gran estabilidad debido a su contenido en compuestos antioxidantes, que le garantizan una larga vida e impiden que se enrancien, tanto el aceite como los alimentos preparados con él (panes, galletas, etc). Lo importante es que se trate de aceite de primera presión en frío y sin proceso alguno de refinación; esto lo hace de precio algo elevado para el consumo cotidiano y ello conspira contra su masificación. Obtenido de semillas sin tostar (los comedores orientales suelen usar la versión más aromática, realizada a partir de semillas tostadas), también es un excelente aceite para masajes, cosmética (previene la formación de arrugas y se usa como protector solar) y terapia (regenera estrías post embarazo).

DIVERSAS RECETAS CON SESAMO

Manteca de sésamo (Tahin):
Lavar y remojar ½ kilo de sésamo blanco en agua tibia por 3hs. Colar y reservar el agua. Procesar adicionando el agua del remojo y sal rosada líquida hasta obtener una pasta consistente. Envasar en frasco de vidrio y guardar siempre en heladera.

Leche de sésamo:
Moler ¼ taza de sésamo blanco en un molinillo. Agregar ½ litro de agua y licuar bien ambos ingredientes. Dejar macerar unas 3 horas, luego filtrar y endulzar. Otro sistema consiste en mezclar en licuadora una taza de tahin con dos tazas de agua.

Bechamel sin lácteos ni harinas:
Colocar el tahin en un jarro. Agregar agua caliente y revolver hasta lograr la consistencia de “salsa blanca”. Condimentar con nuez moscada y sal marina enriquecida a gusto.
Galletas de avena y sésamo
350g de tahin, 150g de azúcar integral mascabo,
150g de semillas de girasol peladas, 6 cucharadas de ralladura de limón, 350g de avena fina, 2 cucharadas de semillas de sésamo.
Mezclar en un cuenco el tahin y el azúcar; añadir las semillas de girasol y la ralladura de limón. Incorporar la avena, agregando agua hasta obtener una masa fluida y ligera. Aceitar una bandeja de horno, disponer montoncitos de masa con ayuda de una cuchara, presionar ligeramente, espolvorear con las semillas de sésamo y hornear de 15 a 20’ en horno mediano.

Bomboncitos de sésamo:
Lavar ½ kilo de sésamo, escurrir y tostar en sartén seca. Moler en procesadora y mezclar con ½ kilo de miel. Formar los bomboncitos y pasar por coco rallado. Guardar en heladera.

Paté de garbanzos (Hummus):
Procesar hasta lograr una pasta homogénea: 300g de garbanzos hervidos bien cocidos (150g secos), 2 cucharadas de tahin o manteca de sésamo, 2 dientes de ajo machacados, 1 cucharadita de comino molido, 1 rama de perejil picado, ½ cucharadita de pimentón, jugo de medio limón, 3 cucharadas de aceite de oliva y sal marina enriquecida. Consumir fresco o guardar en heladera en recipiente cerrado.

Pasta para sándwich:
En una taza de tahin incorporar una cucharada de salsa de soja, una cucharadita de cúrcuma y dos cucharadas de aceite de oliva extra virgen. Mezclar y usar para untar a modo de mayonesa.

Pasta con aceitunas para copetín
Procesar: 300g de tofú, 2 cucharadas de tahin, 1 cucharada de pasta de aceitunas o 15 aceitunas negras descarozadas, 1 pizca de cúrcuma, 2 dientes de ajo y 3 cucharadas de salsa de soja. Espolvorear con 3 cucharadas de perejil crudo picado.
Origen: libro “Alimentos Saludables”.
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